martes, 25 de mayo de 2010

El aprendizaje según Eric Erikson

Al igual que Piaget, Erik Erikson sostuvo que los niños se desarrollan en un orden predeterminado. En vez de centrarse en el desarrollo cognitivo, sin embargo, él estaba interesado en cómo los niños se socializan y cómo esto afecta a su sentido de identidad personal. La teoría de Erikson del desarrollo psicosocial está formada por ocho estadios distintas. Afirma que al pasar de un estadio a otro con éxito, da lugar a la creación de una personalidad sana y a interacciones acertadas con los demás. El fracaso a la hora de completar con éxito un estadio puede dar lugar a una capacidad reducida para terminar los otros estadios y, por lo tanto, a una personalidad y un sentido de identidad personal menos sanos.

ü El primer estadio : el de la infancia o etapa sensorio- oral o confianza frente desconfianza. Desde su nacimiento los niños desarrollan su capacidad de confiar en los demás basándose en la consistencia de sus madres y padres. Si la confianza se desarrolla con éxito, el niño o niña gana confianza y seguridad en el mundo a su alrededor y es capaz de sentirse seguro incluso cuando está amenazado. Al no conseguir esto y no completar esta etapa puede llevar a la incapacidad del niño para confiar, y por lo tanto, una sensación de miedo por la inconsistencia del mundo. Puede dar lugar a ansiedad, a inseguridades, y a una sensación excesiva de desconfianza en el mundo.

ü El segundo estadio: el estadio anal-muscular desde los 18 meses hasta los 3 o 4 años o autonomía frente vergüenza y duda. Es el periodo cuando los niños empiezan a afirmar su independencia , empieza a explorar y manipular su medio. Si se deja que el desarrollo de los niños siga su curso y son animados y apoyados por los padres, se vuelven más confiados y seguros respecto a su propia capacidad de sobrevivir en el mundo. Si los critican, controlan excesivamente, o no se les da la oportunidad de afirmarse, comienzan a sentirse inadecuados en su capacidad de sobrevivir, y pueden entonces volverse excesivamente dependiente de los demás, carecer de autoestima, y tener una sensación de vergüenza o dudas acerca de sus propias capacidades.

ü El tercer estadio: el genital- locomotor o la edad del juego desde los 3-4 hasta los 5-6 años o el estadio de la iniciativa frente a la culpa . Es la época cuando el niño asume sus responsabilidades, aprende nuevas habilidades y se siente útil. Aparece la fantasía, la curiosidad y la imaginación. Si se les da la oportunidad, los niños desarrollan una sensación de iniciativa, y se sienten seguros de su capacidad para tomar decisiones. Inversamente, si esta tendencia se ve frustrada con la crítica o el control, los niños desarrollan un sentido de culpabilidad, convirtiéndose en seguidores, sin iniciativa.

ü El cuarto estadio: el de latencia, entre los 6 y 12 años o laboriosidad frente a inferioridad. Es una época en la cuál deben ya distinguir entre realidad y fantasía. Se deben dedicar a la educación ( los profesores juegan un papel muy importante durante esta etapa) y al aprendizaje de habilidades que sean útiles para envolverse en la sociedad. Si se apoya esta iniciativa de los niños comienzan a sentirse trabajadores y tener confianza en su capacidad para alcanzar metas. Si esta iniciativa no se anima y es restringida por los padres o profesores, el niño comienza a sentirse inferior, dudando de sus propias capacidades y, por lo tanto, puede no alcanzar todo su potencial.

ü El quinto estadio: la adolescencia, empieza en al pubertad y finaliza alrededor de los 18-20 años o la identidad del YO y la confusión de los roles. El paso de la niñez a la edad adulta es un paso importante pero a la vez frustrante. Empiezan a ser cada vez mas independientes y van mirando hacia su futuro, haciendo planes. Es un periodo de exploración de sus posibilidades y comienzan a formar su propia identidad basándose en el resultado de sus exploraciones. Al estar confundidos con respecto a su propia identidad puede verse obstaculizado, lo que da lugar a una sensación de confusión sobre sí mismos y su papel en el mundo.

ü El sexto estadio: la adultez joven, entre los 18 hasta los 30 o intimidad frente a aislamiento. Es cuando comenzamos a entablar relaciones intimas con los demás al tener la seguridad de saber quién eres. Empezamos a explorar la idea de compromiso con una persona que no es un miembro de la familia. Al completar con éxito esta etapa puede llevar a establecer en el futuro relaciones satisfactorias y aportar una sensación de compromiso, seguridad, y preocupación por el otro dentro de una relación. Erikson habla de dos virtudes importantes referidas a la persona que se ha enfrentado con éxito al problema de la intimidad: afiliación (formación de amistades) y amor (interés profundo en otra persona). Al no conseguir esto se llega al aislamiento, a la soledad, y a veces a la depresión.

ü El séptimo estadio: la adultez media, etapa dedicada a la crianza de los niños o productividad frente estancamiento. Etapa en la cuál tenemos ya claro lo que esperamos de nuestra vida. Comenzamos nuestras propias familias y desarrollamos una sensación de ser parte de algo más amplio. Aportamos algo a la sociedad al criar a nuestros hijos, ser productivos en el trabajo, y participar en las actividades y organización de la comunidad. Si no alcanzamos estos objetivos, nos quedamos estancados y con la sensación de no ser productivos. Al no alcanzar con éxito la etapa da lugar a un estancamiento personal. El individuo puede sentir que la vida es monótona y vacía, que simplemente transcurre el tiempo y envejece sin alcanzar sus expectativas.

ü El octavo estadio: la adultez tardía, la edad de la vejez o integridad del yo frente la desesperanza. Al envejecer empezamos a ser conscientes de nuestra impotencia ante el futuro. Nuestra productividad va disminuyendo y es momento de contemplación de nuestros logros. Si aceptamos nuestro pasado tal y como lo hemos vivido, con buenas y malas podemos desarrollar la integridad y dar un ejemplo a los mas jóvenes. En caso contrario, si vemos nuestras vidas como improductivas, nos sentimos culpables por nuestras acciones pasadas, o consideramos que no logramos nuestras metas en la vida, nos sentimos descontentos con la vida, apareciendo la desesperación, que a menudo da lugar a depresión.



Para saber más:
http://www.psicologia-online.com/ebooks/personalidad/erikson.htm

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